martes, 18 de diciembre de 2012

CPCE: el 2013 aparece complicado

Aunque, de ninguna manera, se espera una debacle para el año próximo las medidas que se tomen serán claves para definir el 2014.

 
Para el Instituto de Economía del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE) el 2013 es un año de inflexión porque, aunque hay señales “preocupantes” no se espera una debacle pero sí que las medidas que se tomen sean claves para definir cómo será el 2014. El crecimiento esperado por la institución para este año es del 1,5%, “lo que condiciona alcanzar el 2%” en 2013.
 
A la hora de armar la agenda de prioridades, los integrantes del Instituto apuntaron que “cada vez son más difíciles las soluciones para la inflación porque las medidas pueden impactar consumo, empleo e inversión. El gasto público expansivo ya no tiene el mismo efecto que antes”.
 
A nivel internacional, los últimos datos de la OMC muestran que Argentina avanza en su inserción en el mundo, aunque por debajo de Brasil y de Perú (país que representa en el comercio mundial la mitad que Argentina). En este marco, la dependencia con Brasil es clara ya que es el principal destino de las exportaciones e importaciones (un punto de crecimiento en esa economía impulsa tres por ciento las ventas argentinas al exterior). En el caso de China, las operaciones dependen más de la performance local (capacidad de producir bienes) que de su demanda.
 
A nivel interno, el comportamiento de la inversión es un determinante clave de cómo avanzará la economía: en los tres últimos trimestres registra un descenso, pasando del 27% del PBI al 21%. La economista Mary Acosta remarcó que un factor agravante es que la inversión en producción de equipos durables quedó de nuevo por debajo de la construcción. Un dato clave es que, en el segundo período del kirchnerismo, “el modelo tiene incapacidad para absorber nuevos puestos de trabajo” con lo que la desocupación del 7% se volvería estructural.
 
El descenso del desempleo en los primeros años del modelo implicó una fuerte baja en las tasas de indigencia (aunque en los últimos tiempos los valores están distorsionados por los valores de la Canasta Básica del Indec). “Los efectos beneficiosos se ven complicados por la inflación, el más grave problema de la economía argentina”, definió Acosta.
 
El incremento de precios, sin correlato en la variación del tipo de cambio, trajo obviamente problemas de competitividad que empezaron a sentirse más fuerte desde hace un año. El superávit comercial se consiguió mantener a fuerza de las restricciones a las importaciones. Pero, si se toma la relacionada con los bienes industriales es siempre deficitaria (entre US$ 15 mil y US$ 18 mil) y el rojo sólo cae cuando la actividad interna se frena. El otro rubro que complica al comercio exterior es la balanza comercial de combustible que, a pesar de las medidas tomadas, cerrará el año con un déficit de US$ 2 mil millones, el mismo que en 2011 a pesar de que la economía se desaceleró.
 
 
Cuentas públicas
 
Con la ampliación del gasto público en $54 mil millones que se publicó este lunes en el Boletín Oficial se llegó al límite de adelantos transitorios permitidos por la nueva Carta Orgánica al Banco Central. A octubre último, sin este último agregado, el 24,6% del gasto público es sostenido por adelantos transitorios (uno de cada cuatro pesos).
 
En 2013 los compromisos de deuda suman US$ 23.200 millones (los más importantes son en marzo, abril y setiembre). De ese total, el denominado en dólares es el 36%. El 47% es Títulos Públicos y el 27% son adelantos transitorios. En síntesis, el Estado necesita US$ 8.600 millones el año próximo, una cifra similar a la presupuestada en el Fondo de Desendeudamiento.
 
El dato es que el monto incluye el pago de Cupones que ajustan por PBI que seguramente no se cancelarán porque no se llegará al índice previsto. Esa sobreestimación permite que el dinero –por ley- se pueda destinar a obra pública (nueva o vencida).
 
Fuente: CPCE Cba.