martes, 15 de enero de 2013

Ganancias: cambiarían escalas por aumentos del 20%

El Gobierno se comprometió ayer ante los gremios a modificar el Impuesto a las Ganancias a cambio de una ronda de negociaciones salariales moderada. Lo hizo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en una reunión que mantuvo con la cúpula de la CGT oficialista. En concreto, sugirió la posibilidad de cambiar las escalas del gravamen con un incremento de la presión sobre los salarios más altos y una reducción en los segmentos inferiores que están alcanzados.

Los dirigentes del sector le dieron poco crédito a la propuesta: plantearon la necesidad de que fuese el Ejecutivo el que diera el primer paso con una reestructuración del gravamen y que sumara la ampliación de las asignaciones familiares. La central que encabeza Antonio Caló se retiró de la cartera laboral con sensaciones encontradas. Habían ido con nula expectativa de posibles definiciones, y aunque lograron poner el eje en Ganancias la respuesta del ministro no terminó de convencerlos.

Sin hacerlo explícito, el plan esbozado por Tomada consiste en poner un tope del 20% a los aumentos salariales con un cambio en el gravamen, que en las hipótesis más conservadoras del Gabinete oscila el 20 por ciento sobre el mínimo no imponible. En lo que sí fue más preciso es en la alternativa de enfocar la posible modificación de Ganancias a partir de las escalas y no en el mínimo a partir del cual comienza a tributarse.

Incluso, Horacio Ghilini (docentes privados, SADOP) deslizó parte de un proyecto elaborado por la CGT con la asistencia técnica del extitular de la AFIP Alberto Abad y el economista Daniel Carbonetto, que prevé aumentar impuestos a actividades con baja presión como la financiera y la minera.

Funcionarios y sindicalistas coincidieron en un dato gráfico: mientras años atrás Ganancias alcanzaba a unos 300 mil asalariados, se calcula que en la actualidad hay cerca de dos millones que pagan el tributo. Cuando Tomada sugirió atar esa modificación a las paritarias uno de los dirigentes lo cruzó al recordarle que las negociaciones no deben estar condicionadas.

Como informó ayer este diario, en el combo de medidas que analiza el Gobierno para contener la ronda de paritarias figura la posibilidad de extender las asignaciones familiares, sobre lo cual insistieron ayer los dirigentes.

Durante toda la reunión sobrevoló la apelación a la prudencia en las próximas negociaciones. En rigor, la ronda de paritarias arrancó con pedidos en torno del 25 por ciento y hasta la propia dirigencia de la CGT oficialista hizo saber que no habrá pedidos inferiores a ese monto.

Además de Caló estuvieron ayer en Trabajo los «gordos» Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Héctor Daer (Sanidad); el «independiente» José Luis Lingeri (Obras Sanitarias); exaliados de Hugo Moyano como Ghilini y Jorge Lobais (textiles), y los dirigentes Ricardo Pignanelli (mecánicos, SMATA) y Roberto Fernández (colectiveros, UTA). Junto al ministro participaron su jefe de Gabinete, Norberto Ciaravino, el secretario de Empleo, Enrique Deibe, y los funcionarios Marta Novick y Silvia Squire.

Nivel de empleo

La comunicación oficial tras el encuentro dio cuenta de que además de Ganancias se dialogó acerca de la necesidad de defender el nivel de empleo, «mantener la capacidad adquisitiva del salario» y de «mejorar la distribución del ingreso». De acuerdo con ese texto, Tomada «ratificó la vigencia de paritarias, en una clara desmentida a las versiones de quienes intentan instalar -como todos los años- una supuesta pauta oficial que no existe».

El ministro prometió «apelar a la responsabilidad de todos los que inciden no sólo en los salarios sino también en los precios», y dijo que «se acordó profundizar la lucha contra el trabajo no registrado».

Aunque prevén reunirse con otros funcionarios, como el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, los dirigentes ayer desinflaban las expectativas respecto de esos encuentros. Coincidieron en señalar que la única en condiciones de darles una respuesta a sus planteos será Cristina de Kirchner.

Fuente: Ambito Financiero